Nuevos ritmos en una temporada de limitaciones
Encontrando nuevos ritmos, aún en pandemia, con trabajo y dos pequeñas es un desafío y una necesidad. Con una niña de 4 años y otra de 8 meses, los descansos son escasos, pero el asombro y los descubrimientos son el pan cotidiano. En la última temporada de vida, encontrar ritmos, reconocer las estaciones y discernir las herramientas o disciplinas para cultivar la vida, es toda una aventura. Las opciones parecen pocas, pero las hay, solo requieren más creatividad.
En medio de muchos altibajos, he descubierto prácticas esenciales para mi salud y mi espiritualidad. El tomar unas horas de “retiro” lejos de casa en nuestro cafecito preferido, para escucharme y escuchar a Dios me centran. El tiempo de dirección espiritual cada mes me ayuda a ver dónde estoy. Las pláticas con Abdiel y sus brazos son consuelo y refugio. Las conversaciones con Sam sobre la mesa o los encuentros vespertinos, cuando las niñas duermen me recuerdan que hay más en la vida que la crianza, los berrinches y las alegrías de la maternidad, aunque al final, siempre terminamos hablando de ellas. El Kindle a un lado de la cama, para leer con poca luz al amamantar a Ayari me despierta nuevas ideas. Las historias preciosas de esa Biblia ilustrada de Erandi que refrescan mi fe. Las últimas apps del celular, para el Redescubrir el Examen y el Oficio diario son pequeños altos y oasis en el caos del día.
Aún no
logro el ejercicio, las salidas a solas con Abdiel, ni las caminatas cotidianas.
Anhelo nadar, ver a mis amigas con mayor frecuencia, escribir, escribir y
escribir. Quisiera devorarme todos esos libros sobre mi escritorio y el de
Abdiel, hacer sobremesa por horas y recibir a mucha más gente en casa. Tanto
que aún no podemos hacer y otro tanto que ni siquiera tengo las fuerzas para
emprender. Limitada, por amor a Dios, a mí misma, a mis hijas, a Abdiel… Nunca
me ha gustado sentirme limitada, pero en esta temporada de vida, me siento libre
al reconocerlo. Libertad en mis limitaciones, para esta temporada, en este
momento y con estos ritmos.
A mí me ayudan
las preguntas: ¿Por qué me molesta sentirme limitada? ¿Cómo encuentro ritmos
para mi temporada de vida para cultivar la vida? ¿A qué me siento invitada por
Dios en estos tiempos?
Comments
Post a Comment