Un nuevo espacio de diálogo
Este blog lo inicié con mi primera hija, pero nunca vio la luz. Tenía la intención de hablar de mi experiencia de ser madre y compartir la pa-maternidad con Abdiel.
Ahora, como mamá de dos y después de un año de pandemia, necesito escribir. Espero mis historias, reflexiones y oraciones encuentren eco y animen a otrxs a pensar, escribir y compartir.
Mi forma de entender el cuerpo, la vida, el llamado y el trabajo han sido transformados por la maternidad -y la pandemia-. Anhelo que este blog sea un espacio para esas reflexiones, alrededor de los temas del gestar, parir, ser mujer, las maternidades, la política, el cuerpo, la teología, el patriarcado y Dios. AL menos, espero, que esto quede como testimonio para que mis hijas conozcan un poco de mi caminar transformador al ser su mamá.
AVISO: Creo en un Dios que actúa en toda circunstancia de la vida, porqué está presente siempre. Creo en un Dios que se revela como Padre y Madre en la Biblia y que no está sujeto a un sexo. Creo en una espiritualidad que no está separada de la cotidianidad, que apunta a la vida en todo sentido y reconoce la dignidad e imagen de Dios en todo ser humano. También creo que una espiritualidad sana no está libre de dudas, preguntas, luchas, sudor y lágrimas y que finalmente, nuestra formación espiritual no es resultado del esfuerzo humano sino de la iniciativa de Dios que ama y busca.
AVISO: Creo en un Dios que actúa en toda circunstancia de la vida, porqué está presente siempre. Creo en un Dios que se revela como Padre y Madre en la Biblia y que no está sujeto a un sexo. Creo en una espiritualidad que no está separada de la cotidianidad, que apunta a la vida en todo sentido y reconoce la dignidad e imagen de Dios en todo ser humano. También creo que una espiritualidad sana no está libre de dudas, preguntas, luchas, sudor y lágrimas y que finalmente, nuestra formación espiritual no es resultado del esfuerzo humano sino de la iniciativa de Dios que ama y busca.

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