La historia de mi segundo parto
Después de una larga espera para el parto, -del cual escribiré después- el 3 de febrero en la madrugada, me despertó con contracciones. Las olas se fueron intensificando y a las 3:00am llamamos a las parteras. Ellas llegaron a las 5:00am, pero las contracciones disminuyeron en intensidad y frecuencia. Yo desesperé al pensar que algo estaba mal, que el parto se detuvo y aun faltara mucho. Ya estábamos casi en la semana 41 y la experiencia con Erandi (siendo que ella llegó en la semana 39) no me preparó para “tanto”. Una de las parteras me afirmó en la certeza de que Ayari estaba cerca. El parto inicial se caracteriza por preocupaciones de ese tipo y por pensar demasiado. No tenía por qué sentirme culpable ni con miedo, pero aún faltaba un poquito más. Mientras tanto, debíamos descansar y alimentarnos. Ya me dolía la cabeza por no dormir. Las parteras se fueron, pero sus cosas se quedaron listas en casa. Esa mañana desayunamos y me fui a dormir. Nuestros amigos oraron por nosotros y...