Tu primer año, Ayari Noelia
Antes de que nacieras, te escribí una carta y justo ayer la leí nuevamente. La espera por tu llegada fue intensa, alegre y a tu tiempo. Ya es un año de tenerte con nosotros. ¡Eres evidencia de la vida floreciente! Hijita, naciste en una pandemia de la cual aún no comprendemos sus efectos y no nos recuperamos de las pérdidas. La vida se abrió paso y llegaste, a tu tiempo. En tu primer año he aprendido a ser mamá nuevamente. La experiencia es más sencilla, aunque eres muy diferente a tu hermana. Celebramos esas diferencias que te hacen única. Te entretienes sola por buen tiempo, siempre estás explorando y quieres saber cómo funcionan las cosas. Observas muy bien los nuevos escenarios y personas, pero tienes más cautela con personas que no te son tan familiares. Eres arriesgada en tus movimientos y esfuerzos e igual de persistente como tu hermana para conseguir lo que quieres. Todo este año, en medio de mis miedos e incertidumbre, el sostenerte en mi regazo ha sido medicina y gracia. ...